Cómo afrontar un maratón. Diseccionamos la carrera en cuatro partes, hasta el km. 5, del 5 al 25, del 26 al 35 y de aquí al final

Hasta el km. 5

Hay que coger el ritmo, ajustarse al tiempo de paso por km. El principal peligro es salir muy rápido. Hay que contenerse y mirar el crono en cada km. para asegurarnos de que el tiempo de paso se ajusta al ritmo de carrera objetivo.

Kilómetros 6 a 25: sujetando los caballos

Lo mejor del maratón. Los kilómetros salen solos y sin darte cuenta van cayendo. Freno de mano echado porque habrá ganas de ir más rápido porque las sensaciones son buenas.

Cuando pasemos por la media maratón nos vendrá a la cabeza un “ya solo me queda la mitad”. En carrera vamos a ser negativos y vamos a pensar “todavía me quedan 21 km”. Si no lo hacemos así podemos dejarnos llevar por las buenas sensaciones.

Kilómetros del 26 al 35

En este tramo los kilómetros ya no salen tan fácil aunque siguen saliendo bien. Se empieza a notar que cuestan algo más. Hay que concentrarse y quizás esforzarse un poco más para que los tiempos sigan saliendo. Si te dejas llevar por las sensaciones, algún kilómetro se te va más lento. Todavía hay fuerzas.

Kilómetros del 36 al 42. Sálvese quien pueda 🙂

Es probable que se empiece a perder tiempo. Si se va bien entrenado no debería ser mucho lo que caiga y el gran objetivo de todos es poder seguir manteniendo el ritmo. Ahora es cuando hay que pensar en todas las semanas de entrenamiento, en todo lo que has “invertido” para llegar a este momento. Hay que tirar de cabeza porque esto ya está hecho.

Atención a:
Beber en carrera. Especial atención sobre todo si hace mucho viento. El viento deshidrata mucho. Si es frío no habrá sensación de tener sed. A pesar de todo beber, teniendo en cuenta los consejos que te he comentado antes.
Ritmo, ritmo y ritmo. Los populares no corremos el maratón a tirones, nos ajustamos al ritmo que hemos entrenado y procuramos mantenerlo durante toda la carrera.

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