
Iniciado por
jonkypertiga
Yo siempre he sido bastante iluso con este tema, siempre he pensado que la gran mayoría de los atletas van limpios. Llevo muchos años en las pistas, (estuve becado en el CAR y llevo treinta años vinculado al atletismo guipuzcoano) nunca conocí a nadie que se dopara, ni tuve la oportunidad de adentrarme en este “mundillo”.
Hoy desgraciadamente mi perspectiva ha cambiado, “hoy el que no se dopa es por ética”. Está claro que hay quien trampean sus resultados deportivos, está claro que si ellos quieren, si son bien asesorados… no les pillan. Ha vuelto a quedar demostrado, ha vuelto a quedar en evidencia el sistema, un coladero que lucha de manera impotente por resultar más eficaz. Ojalá algún día lo consigan, deben de seguir en su empeño, de momento, “ineficaz”.
Batallita:
En los últimos tiempos y por culpa de mis tendones dañados de tanto impulsar sobre el tartán, estoy practicando ciclismo. Un deporte fantástico pero en el que todo se ve diferente. Son muchos los cicloturistas que se gastan fortunas en planes de suplementación, rozando y pasando en ocasiones lo establecido (en el cicloturismo no se pasan controles).
Convivo con ciclistas de todos los niveles y he escuchado todo tipo de conversaciones: “Este año he probado la hormona con un poco de EPO y me ha ido genial”. Es otra mentalidad. En el ciclismo la gente no se oculta, entienden que para depende qué actividad hay que ayudarse con determinadas sustancias. Es un pensamiento, una creencia.
Este año he competido en la Quebrantahuesos y entre los 10 primeros 6 tienen vinculación con episodios de dopaje.
He visto cómo compañeros de afición apenas podían seguir un ritmo y de repente son capaces de meterte una minutada. Me duele mucho decir lo que voy a decir, me entristece… incluso me cuesta pero “el doping ayuda enormemente en la mejora atlética y por desgracia es muy fácil acceder a él”. Es una triste realidad.
En los últimos tiempos he conocido a gente que toma hormonas, parches de testosterona, Epo, anfetaminas… en el mundo del ciclismo existen y en los gimnasios es algo habitual. En el gimnasio donde trabajo me han ofrecido anabolizantes y hormonas. Alguno se asustará con lo que estoy contando pero es lo que hay. La gente quiere resultados rápidos y con el mínimo esfuerzo (llámese “ponerse cachas”, “subir un puerto” o “ganar carreras”).
Yo pensaba que nuestro deporte se libraba, ahora estoy seguro de que “NO”.
Batallita 2:
Entreno a una atleta que lleva desde el Mundial de Berlín sin levantar cabeza (lesiones y problemas). Toda su ilusión era acudir a los JJOO de Londres, desgraciadamente este año sólo ha saltado 4,35m cuando la mínima es 4,40m. Hemos hecho todo lo posible, todo cuanto ha estado en nuestra mano por estar en los Juegos, no lo hemos conseguido.
Cuando uno fracasa en algo tan deseado se queda jodido, roto, a las puertas de la depresión, es duro. Nosotros hemos elegido un camino en el cual todo es más difícil, en el que todo tiene que cuadrar para alcanzar el éxito. Una forma de actuar de la que a la larga nos sentiremos orgullosos, pero que ahora, cuando tengamos que ver los JJOO por TV, cuando observemos allí a gente que no lo merece, cuando veamos alzar los brazos sosteniendo las banderas de sus países a atletas dudosos, cuando les veamos disfrutar de un éxito con una enorme sombra de duda, no lo sé… son muchas las preguntas que me asaltan. Unas preguntas que no comentaré aquí.
Por suerte, nuestra situación también nos ha ofrecido la otra cara del atletismo; conocemos muchos atletas que van limpios, que son ejemplares. Muchos de ellos estarán en Londres y tendrán todo nuestro apoyo y admiración, la gran mayoría no sacarán medallas ni harán registros extratosféricos, pero son admirables. A los demás… la verdad es que les deseo lo mejor en sus vidas, no así en el deporte.