
Iniciado por
pardillete
Abandonados por el ex-presi, dejados de la mano de Yoku, y con el Señor de las Listas engordando en la playa por culpa del buceo, ay que afición más mala, no me queda otro remedio que hacer uso de mis atribuciones como alcalde-vicepresidente y promulgar el siguiente Bando:
PAQUETES:
Es ya tradición en este nuestro Rincón, que todos los domingos grupos, cuadrillas, hatajos, pandas y bandas de paquetes concurran a la Casa de Campo, a los Jardines del Buen Retiro, o a los renovadas márgenes del Aprendiz de Río, para que hagan ejercicio y muestren que cualquiera que sea la edad, el peso o la carga genética con que la diosa Natura les ha regalado, regalo a veces envenenado, son capaces de hacer un recorrido largo y difícil. Esta tradición no debe perderse con la llegada de la canícula, pues aunque sean menos los concursantes se mantienen vivos los alicientes, por el bello tiempo que en la Villa hace, el concurso plausible y regocijado de paquetes, que al mismo tiempo que marchan, comentan entre sí y bromean, y la abundancia casi bíblica de bares, tabernas, tascas, mesones, figones, cantinas y fondas que se disputan entre sí una tan agradecida y entusiasta clientela como es la Paquetería.
Este Rincón es testimonio de que en la Villa de Madrid y alrededores (que llegan hasta la Ciudad Real por el Sur, Hemeroscopeión por el Este, la casa del Guarda de Valonsadero por el Norte, y las murallas abulenses por el oeste), la ociosidad física está vencida por el deseo atlético de mantener las condiciones (a veces precarias) que el cuerpo exige para la salud y las alegres y festivas competiciones, bien sean humildes carreras de barrio, bien sean maratones, ultramaratones y requetemaratones, ya sea por el tan denostado asfalto como sobre las agrestes serranías que pueblan la atormentada geografía hispana. Concurren en la Paquetería raners, corredores, trotones, minimalistas y hasta elípticos de todas las edades y condiciones sociales, algunos de pesadas formas, que con esta afición o vicio quieren creer que conseguirán mayor esbeltez y proximidad al modelo clásico de lo que ha de ser el cuerpo humano. Vemos incluso cuasi ancianos, algunos delgados como palillos y en magníficas condiciones, que conservan vitalidad bastante para recorrer diariamente las muchas leguas que este deporte exige. Es esta carrera a pie una gran fiesta que lleva consigo no sólo la alegría de la festividad dominical, sino el bien para el cuerpo, el sosiego para el espíritu, y la paz para el estómago. Así pues, ordeno y dispongo:
Que el próximo domingo 15 de julio, festividad de San Buenaventura, acudan cuantos paquetes sea menester al Polideportivo llamado Cagigal, no más tarde de las 8 horas y treinta minutos de la mañana, para recorrer en alegre procesión los caminos, sendas, veredas, vericuetos y trochas casacamperas que la imaginación proponga y el cuerpo disponga.
En la Muy Heroica, Muy Noble, Muy Leal, Imperial y Coronada Villa y Corte de Madrid, a 13 de julio de 2012.