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R.N. (26.7.1958).
"No basta con entender una proposiciòn verdadera, es necesario sentir su verdad. Existe un sentido de la verdad, como el de las pasiones, los sentimientos, la belleza, etc.: que percibe lo verdadero, como se percibe lo bello. Quien la entiende pero no la siente sòlo entiende lo que significa esa verdad, pero no entiende que sea verdad, porque no experimenta su sentido, es decir su capacidad de persuasiòn".

"Parece absurdo, y sin embargo es la pura verdad, que, puesto que todo lo real es una nada, la ùnica realidad y la ùnica sustancia del mundo consiste en las ilusiones".
Giacomo Leopardi.
Un Saludo a Todos;Adiòs.
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Todo y Nada (¡Lo que no sè,es en què orden!).


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De Peter Coe,padre de Sebastian:
http://www.agapea.com/libros/ENTRENA...80191197-i.htm

“Como el linaje de las hojas, tal es tambièn el de los hombres.
De las hojas, unas tira a tierra el viento, y otras el bosque
hace brotar cuando florece, al llegar la sazòn de la primavera.
Asì el linaje de los hombres, uno brota y otro se desvanece.”
Homero.
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G.K. / M 76 / Decatlon.
A SILVIA.
¿Todavía recuerdas
de tu vida mortal, Silvia, aquel tiempo,
en el que la beldad resplandecía
en tus ojos huidizos y rientes,
y alegre y pensativa, los umbrales
juveniles cruzabas?
Resonaban las calmas
estancias, y las calles
vecinas con tu canto inagotable,
mientras a las labores femeniles
te sentabas, dichosa
de aquel vago futuro de tus sueños.
Era el mayo oloroso: y tú solías
pasar el día así.
Yo los gratos estudios
tal vez dejando y los sudados pliegos,
que mi temprana edad
gastaban y de mí la mejor parte,
en los balcones del hogar paterno
escuchaba el sonido de tu voz
y tu mano ligera
recorriendo la tela fatigosa.
Miraba el cielo calmo,
los dorados caminos y los huertos,
y allá el lejano mar, y allá los montes.
Lengua mortal no dice
lo que mi alma sentía.
¡Qué dulces pensamientos
que esperanzas, qué pálpitos, oh Silvia!
¡Cómo la vida humana
y el hado contemplábamos!
Cuando recuerdo tantas ilusiones,
me abruma un sentimiento
acerbo y sin consuelo,
y me vuelve a doler mi desventura.
Oh tú, naturaleza,
¿por qué no das después
lo que un día prometes? ¿por qué tanto
engañas a tus hijos?
Antes que el frío arideciera el prado,
de extraña enfermedad presa y vencida,
moriste, oh mi ternura, sin que vieras
las flores de tu edad;
no alegraba tu alma
el dulce elogio o de las negras trenzas
o de tu vista esquiva y amorosa;
ni contigo en las fiestas las amigas
de amoríos hablaban.
También murieron pronto
mis dulces esperanzas: a mis años
también les negó el hado
la juventud. ¡Ah, cómo,
cómo pasaste, cara compañera
de mi primera edad,
mi llorada ilusión!
¿Es este el mundo aquel? ¿Éstas las obras,
el amor, los sucesos, los placeres
de los que tanto entre los dos hablábamos?
¿esta es la suerte de la raza humana?
Al llegar la verdad
tú, mísera, caíste: y con la mano
la fría muerte y la desnuda tumba
de lejos señalabas.
Giacomo Leopardi.
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“Nada de puro, nada de sustancial, nada de valor o real, es trasmisible. La realidad es absolutamente incomunicable.
Ella es aquello que a nada se parece, que nada la representa, que nada la explica”
Paul Valèry.
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Buscando el Absoluto voy poco a poco destrozàndome...

¿Qué puede un hombre? ¡Qué puede un hombre! Me dijo: ¡Conoce usted a un hombre que sabe que no sabe lo que dice!
Yo no sé lo que es la conciencia de un tonto, pero la de un hombre inteligente está llena de tonterías.
Hay una parte del alma que puede gozar sin entender, y que en mí es muy grande.
Si supiéramos no hablaríamos -no pensaríamos, no nos hablaríamos.
Me daré una meta; y no obstante no hay nada fuera de mí.
P.Valèry (MT / fragmentos)
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“Cache ton dieu”
(P.V.)

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S.S. / M76.
Dedicada a mi amigo calabrès,Francesco (por su cumpleaños):
http://www.youtube.com/watch?v=9kDRJ...eature=related
En Crotona (Calabria) estableciò Pitàgoras una escuela filosòfica ("Sociedad").
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"Ya he averiguado por què Dios no aparece,ni entre los miembros de la direcciòn,ni entre los profesores,ni,por supuesto,menos todavìa,entre los alumnos,en la gran fotografìa colectiva de fin de curso de Historia Universal:es que èl era el fotògrafo".
Rafael Sànchez Ferlosio ("Vendràn màs años malos y nos haràn màs ciegos" / fragmento).

Última edición por kublai; 07/02/2012 a las 10:17
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Надежда Фёдоровна Олизаренко (N.F.O. / 28.11.1953).

En el gozo de la juventud me deleito,
pues una vez se extinga mi aliento bajo tierra,
sin voz, como la roca, largo tiempo yacerè;
atràs dejarè la amada luz del sol,
aun siendo valeroso, nada ya contemplaràn mis ojos.
Igual consejo darè a los hombres: que de sus riquezas gocen,
mientras en la flor de la juventud albergue su corazòn
pensamientos nobles; pues no es designio de los dioses
que los hombres la juventud dos veces gocen,
ni la muerte esquiven.
Teognis de Megara.

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"El sabio,por el contrario,ni rehùsa la vida ni le teme a la muerte;pues ni el vivir es para èl una carga ni considera que es un mal el no vivir.Y del mismo modo que del alimento no elige cada vez el màs abundante sino el màs agradable,asì tambièn del tiempo,no del màs duradero,sino del màs agradable disfruta"
Epicuro.

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¡Yeepa...!

¿Acaso me llegarà el azar de que se
aplaque el temporal? ¿Acaso este montoncito
de arena cubrirà mi cadàver? Tù,con todo,
convierte en plegarias las crueles imprecaciones;
para castigo mìo,te baste esta noche y las olas
hostiles ¿Es que podrìas enterrar mi sombra
con tus ojos llenos de llanto y sin tener en tu
regazo algùn resto de mis huesos?
Propercio.

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V.B.
¿Recuerdas...?
-
¡Mientras el cuerpo aguante...!

"Me darè una meta; y no obstante no hay nada fuera de mì".
Paul Valèry.
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"Y cuando ya la vejez adusta,me haya sustraìdo
al Placer y la vejez esparza de blanco mis negros
cabellos,plàzcame entonces estudiar las leyes de
la Naturaleza,què nùmen gobierna esta morada
del Universo con su arte,de dònde viene al nacer
la luna,por dònde se oculta,desde què punto
cerrando sus cuernos,vuelve a llenarse todos los
meses,por què los vientos barren el pièlago,què
busca el Euro con su soplo,y de dònde les viene
a las nuebes el agua inagotable...
Propercio.

Mitad somos lo que somos, y otra
mitad lo que pensamos. En el torrente
una mitad llega
a la orilla y otra se ahoga.
Fernando Pessoa.
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Deben de considerarme bastante tarado, con mis historias de ser y de existencia.
Tengo que hablar, aunque no tenga nada que decir, nada màs que las palabras de los otros
y, de este modo,¿me voy a callar alguna vez?.
Hablarè de mì cuando ya no hable.
S.Beckett
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Érase cierta vez un hombre que en su infancia había oído contar la hermosa historia de cómo Dios quiso probar a Abraham, y cómo éste soportó la prueba, conservó la fe y, contra esperanza, recuperó de nuevo a su hijo. Siendo ya un hombre maduro volvió a leer aquella historia y le admiró todavía más, porque la vida había separado lo que se había presentado unido a la piadosa ingenuidad del niño. Y sucedió que cuanto más viejo se iba haciendo, tanto más frecuentemente volvía su pensamiento a este relato: su entusiasmo crecía más y más, aunque, a decir verdad, cada vez lo entendía menos. Hasta que al fin, absorbido por él, acabó olvidando todo lo demás y su alma no alimentó más que un solo deseo: ver a Abraham; sólo tuvo un pesar: no haber podido ser testigo presencial de aquel acontecimiento. No es que anhelase contemplar las hermosas comarcas de oriente, ni las bellezas mundanas de la tierra prometida ni a aquel matrimonio temeroso de Dios,cuya vejez bendijo el Señor, ni la venerable figura del patriarca, tan entrado ya en años, ni la florida juventud de ese Isaac donado por Dios: para él habría sido lo mismo si la historia hubiese acaecido en el más estéril de los eriales. Lo que de veras deseaba era haber podido participar en aquel viaje de tres días, cuando Abraham, caballero sobre su asno, llevaba su tristeza por delante y su hijo junto a él. Hubiera querido presenciar el instante en que Abraham, al levantar la mirada, vio, allá en el horizonte, el monte Moriah;y hubiera querido presenciar también el instante en que, después de apearse de los asnos, a solas ya con el hijo, inició la ascensión de la montaña: su pensamiento no estaba atento a artísticos bordados de la fantasía sino a los estremecimientos de la idea.Este hombre no era un pensador, no experimentaba deseo alguno de ir más allá de la fe, y le parecía que lo más maravilloso que le podría suceder era ser recordado por las generaciones futuras como padre de esa fe: consideraba el hecho de poseerla como algo digno de envidia, aun en el caso de que los demás no llegasen a saberlo.Este hombre no era un docto exégeta. Tampoco conocía la lengua hebrea; de haberla sabidoes posible que le hubiese resultado fácil comprender la historia de Abraham...

...«Y quiso Dios probar a Abraham y le dijo: Toma a tu hijo, tu unigénito, a quien tanto amas, a Isaac, y ve con él al país de Moriah, y ofrécemelo allí en holocausto sobre el monte que yo te indicaré».
Era muy de madrugada cuando Abraham se levantó, hizo aparejar los asnos y dejó su tienda, e Isaac iba con él. Sara se quedó junto a la entrada y les siguió con la mirada mientras caminaban valle abajo, hasta que desaparecieron de su vista.Durante tres días cabalgaron en silencio, y llegada la mañana del cuarto continuaba Abraham sin pronunciar palabra, pero al levantar los ojos vio a lo lejos el lugar de Moriah.
Allí hizo detenerse a sus dos servidores, y solo, tomando a Isaac de la mano, emprendió el camino de la montaña. Pero Abraham se decía: no debo seguir ocultándole por más tiempo a donde le conduce este camino. Se detuvo entonces y colocó su mano sobre la cabeza de Isaac, en señal de bendición e Isaac se inclinó para recibirla. Y el rostro de Abraham era paternal,
su mirada dulce y sus palabras amonestadoras. Pero Isaac no le podía comprender, su alma no podía elevarse a tales alturas, y abrazándose entonces a las rodillas de Abraham, allí a sus pies, le suplicó, pidió gracia para su joven existencia, para sus gratas esperanzas; recordó las alegrías del hogar de Abraham y evocó el luto y la soledad. Entonces Abraham levantó al muchacho y comenzó a caminar de nuevo, llevándole de la mano, y sus palabras estaban llenas de consuelo y exhortación, pero Isaac no podía comprenderle. Abraham seguía ascendiendo por la senda de Moriah pero Isaac no le comprendía. Entonces se apartó brevemente Abraham de junto al hijo, pero cuando Isaac contempló de nuevo el rostro de su padre, lo encontró cambiado: terrible era su mirar y espantosa su figura.Aferrando a Isaac por el tórax lo arrojó a tierra y dijo: «¿Acaso me crees tu padre, estúpido muchacho? ¡Soy un idólatra! ¿Crees que estoy obrando así por un mandato divino? ¡No! ¡Lo hago porque me viene en gana!» Tembló entonces Isaac y en su angustia clamó: «¡Dios del cielo!¡Apiádate de mí! ¡Dios de Abraham! ¡Ten compasión de mí! ¡No tengo padre aquí en la tierra! ¡Sé tú mi padre!» Pero Abraham musitó muy quedo: «Señor del cielo,
te doy las gracias; preferible esque me crea sin entrañas, antes que pudiera perder su fe en ti.»
(...)
Soren Kierkegaard ("Temor y temblor" / fragmento).
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Cuando una madre considera llegado el momento de destetar a su pequeño, tizna su seno, pues sería muy triste que el niño lo siguiera viendo deleitoso cuando se lo negaba. Así cree el niño que el seno materno se ha transformado, pero la madre es la misma y en su mirada hay el amor y la ternurade siempre. ¡Feliz quien no se vio obligado a recurrir a medios más terribles para destetar al hijo!
Era muy de madrugada, cuando Abraham se levantó, abrazó a Sara, desposada de su vejez, y Sara besó a Isaac, que le había librado de la vergüenza y era su orgullo y la esperanza de su descendencia. Cabalgaron en silencio durante el camino y Abraham no levantó los ojos del suelo hasta que llegó el cuarto día, entonces alzó la mirada y vio a lo lejos el monte Moriah,
y de nuevo sus ojos volvieron al suelo. En silencio recogió la leña para el sacrificio y en silencio ató a Isaac: en silencio empuñó el cuchillo: entonces vio el carnero que Dios había dispuesto. Lo sacrificó y regresó al hogar... Desde aquel día Abraham fue un anciano; no podía olvidar lo que Dios le había exigido.Isaac continuó creciendo, tan florido como antes; pero la mirada de Abraham se había empañado y nunca más vio la alegría.Cuando el niño se ha hecho más grande y llega el momento de destete, la madre, virginalmente,oculta su seno, y así el niño ya no tiene madre. ¡Dichoso el niño que ha perdido a su madre de otramanera!
Era muy de madrugada cuando Abraham se levantó; besó a Sara, la madre reciente, y Sara besó a Isaac, su regocijo y la más grande de sus alegrías. Y Abraham meditaba, mientras iba haciendo camino a lomos de su asno; pensaba en Agar y en su hijo, a quienes abandonó en el desierto. Subió al Moriah y tomó el cuchillo.Cuando Abraham, solo, caminaba hacia el monte Moriah,
la tarde era sosegada; se arrojó al suelo y su rostro tocó la tierra y pidió a Dios que le perdonase el pecado de haber querido sacrificar aIsaac, pues el padre había olvidado su deber para con el hijo. Repitió con frecuencia su solitario viaje, pero no logró encontrar la paz. No podía comprender cómo podía ser pecado el haber querido sacrificar a Dios lo más preciado que poseía, aquel por quien hubiera dado la propia vida tantas veces como hubiera sido necesario; y si era un pecado, si no había amado a Isaac lo suficiente,tampoco podía comprender entonces cómo le podía ser aquello perdonado, pues, ¿qué pecado podía haber más tremendo? Cuando llega el momento de destetar al niño, no está libre la madre de tristeza, al pensar que el pequeño y ella se encontrarán en adelante más separados uno de otro, porque ese niño que al principio tuvo bajo su corazón, y que más tarde reposó en su regazo, ya nunca le estará tan próximo.Así sufrirán ambos este corto dolor. ¡Feliz quien pudo conservar al hijo y no hubo de conocer otros pesares!
Era muy de madrugada. En el hogar de Abraham estaba todo preparado para el viaje. Se despidió de Sara y su fiel criado. Eleazar les acompañó hasta que Abraham le ordenó regresar a casa.Abraham e Isaac recorrieron el camino en buena armonía y llegaron al monte Moriah.
Y Abraham,sosegado y dulce, hizo los preparativos para el sacrificio, pero cuando se volvió para tomar el cuchillo, vio Isaac que la mano izquierda de Abraham se contraía por la desesperación y que un estremecimiento agitaba todo su cuerpo. Pero Abraham empuñó el cuchillo.Después habían regresado al hogar, y Sara acudió presurosa a su encuentro, pero Isaac había perdido su fe. De lo sucedido no se dijo una sola palabra e Isaac jamás contó a nadie lo que había visto, y Abraham suponía que nadie lo hubiera visto.Cuando llega el momento de destetar al niño, la madre le prepara alimentos muy nutritivos para que el pequeño no perezca. ¡Feliz aquél que dispone de alimentos nutritivos!De este modo y de muchos otros diferentes, se imaginaba esta historia el hombre a quien nos estamos refiriendo. Y cada vez que volvía a casa después de un viaje al monte Moriah,agotado por el cansancio, se retorcía las manos, y exclamaba: Puesto que nadie iguala en grandeza a Abraham,¿quién entonces se halla en grado de comprenderlo?
S.K. ("Temor y Temblor" / Proemio).
PS.
Este episodio me atormentò y obsesionò durante mi infancia (7-10 años).
(No sòlo fìsicos,sino morales;el propio dios tiene lìmites...¿Còmo es posible...?)
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¿Cuàntos saben callar? ¿Cuàntos comprenden tan sòlo el significado de guardar silencio?
S.K.
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"Cuando yo haya muerto bastará mi libro "Temor y Temblor" para convertirme en un escritor inmortal. Se leerá, se traducirá a otras lenguas, y el espantoso pathos que contiene esta obra hará temblar. Pero en la época en que fue escrita, cuando su autor se escondía tras la apariencia de un flâneur,presentándose como la más perfecta encarnación de la conjunción entre extravagancia,sutileza y frivolidad... nadie podía sospechar la seriedad que encerraba este libro ¡Qué estúpidos!.Pues nunca como entonces hubo mayor seriedad en aquella obra: precisamente las apariencias constituían la auténtica expresión del horror. Si quien lo había escrito hubiese dado muestras de comportamiento serio, el horror habría disminuido de grado. Lo espantoso de ese horror reside en el desdoblamiento. Pero una vez muerto se me convertirá en una figura irreal, una figura sombría..., yel libro resultará pavoroso."
S.Kierkegaard.
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La idea debe de quedar meridianamente clara:

(Broma):
"No habrà otros dioses fuera de mì"
Deuteronomio.
"Por tanto, tù te has engrandecido, Jehovà Dios; por cuanto no hay como tù, ni Hay Dios fuera de ti, conforme a todo lo que hemos oìdo con nuestros oidos".
Samuel
"Jehovà de los ejèrcitos, Dios de Israel, que moras entre los querubines, sòlo tù eres Dios de todos los reinos de la tierra; tù hiciste los cielos y la tierra.Ahora pues, Jehovà Dios nuestro, lìbranos de su mano, para que todos los reinos de la tierra conozcan que sòlo tù eres Jehovà"
Isaìas.
"Y conocerèis que en medio de Isarel estoy yo, y que yo soy Jehovà vuestro Dios, y no hay otro y mi pueblo nunca jamàs serà avergonzado"
Joel.
"Jesùs le respondiò: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amaràs al Señor tu Dios con todo tu corazòn, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semante: Amaràs a tu pròjimo como a tì mismo. No hay otro mandamiento mayor que èstos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de èl; y el amarle con todo el corazòn, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al pròjimo como a uno mismo, en màs que todos los holocaustos y sacrificios. Jesùs entonces, viendo que habìa respondido sabiamente, le dijo: No estàs lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle"
Marcos.
"Tù crees que Dios es uno; bien haces. Tambièn los demonios creen, y tiemblan"
Santiago.
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¡Ay, los hijos de la dicha, los devotos! ¿Vagan acaso ahora lejos
por la tierra de los padres, olvidados de los días del destino,
al otro lado del Leteo, y ningún anhelo puede hacerles volver?
¡Nunca los verán mis ojos! ¡Ay! ¿Nunca os encontrará por los mil senderos
de la tierra verdeante el que os busca, ¡figuras iguales a los dioses!,
y entendí yo, por ventura, vuestro lenguaje, vuestra leyenda tan sólo
para que mi alma siempre triste huyera
antes de tiempo hacia vuestras sombras?
Mas quiero acercarme a vosotros, allá donde crecen todavía
Pues los celestes descansan gustosos en el corazón sensible,
y siempre, como entonces, las potestades inspiradoras de grado
acompañan al hombre esforzado; y sobre los montes de la patria
descansa, impera y vive omnipresente el éter,
para que un pueblo amante, acogido en los brazos del Padre,
esté humanamente alegre, como entonces, y que un espíritu sea común a todos.
Mas, ¡ay!, nuestro linaje vaga en la noche, vive como en el Orco,
sin lo divino. Ocupados únicamente en sus propios afanes,
cada cual sólo se oye a sí mismo en el agitado taller,
y mucho trabajan los bárbaros con brazo poderoso,
sin descanso, mas, por mucho que se afanen, queda infructuoso,
como las Furias, el esfuerzo de los míseros
Hasta que, despertando de angustioso sueño, se levante
el alma de los hombres, juvenilmente alegre, y el hábito bendito del amor,
de nuevo, como muchas veces antes entre los hijos florecientes de la Hélade,
sople en una nueva época, y el espíritu de la naturaleza,
el que viene desde lejos, el dios, se nos aparezca entre nubes doradas
sobre nuestras frentes más libres, y permanezca en paz entre nosotros.
¡Ay! ¿no vienes todavía?, y aquéllos, los nacidos divinos,
continúan viviendo, ¡oh día!, solitarios en lo profundo
de la tierra, mientras una primavera, siempre viviente,
apunta sobre la cabeza de los mortales, sin que nadie la cante.
¡Pero no por más tiempo! Ya oigo a lo lejos el canto coral
del día de fiesta sobre la verde colina y el eco del bosquecillo,
donde se levanta el pecho de los adolescentes, donde se funde
sosegadamente el alma del pueblo en la más libre canción en honor del dios,
al que corresponde la altura, mas para quien los valles también son sagrados;
pues allá donde gozosa se apresura el agua con creciente juventud
entre las flores del campo, y donde maduran en llanuras soleadas
el noble trigo y los árboles frutales, se coronan contentos
para la fiesta los devotos; y sobre la colina de la ciudad resplandece,
igual que una vivienda humana, el pórtico celeste de la alegría.
Hölderlin ("el archipièlago" / fragmento).
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Paul Martin;èsta para nota:
(Broma).

"...Nacer sin pasado, sin nada previo a que referirse, y poder entonces verlo todo, sentirlo, como deben sentir la aurora las hojas que reciben el rocìo; abrir los ojos a la luz sonriendo; bendecir la mañana, el alma, la vida recibida, la vida ¡què hermosura! No siendo nada o apenas nada por què no sonreir al universo, al dìa que avanza, aceptar el tiempo como un regalo esplèndido, un regalo de un Dios que nos sabe, que nuestro secreto, nuestra inanidad y no le importa, que no nos guarda rencor por no ser..."
Marìa Zambrano.
-

Descansaràs por siempre,
cansado corazòn. Muriò el engaño
que eterno yo creì. Muriò. Bien siento
que de amados engaños,
no sòlo la esperanza, el ansia ha muerto.
Reposa ya. Bastante
palpitaste. No valen cosa alguna
tus afanes, ni es digna de suspiros
la tierra. Aburrimiento
es tan sòlo la vida, y fango el mundo.
Càlmate. Desespera
por una vez. A nuestra especie el hado
sòlo nos dio el morir. Desprecia ahora
a Natura, al indigno
poder que, oculto, impera sobre el daño,
y la infinita vanidad del todo.
G.Leopardi.
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Como tu amigo que soy
voy a darte los consejos
que yo mismo, oh Cirno, de niño,
recibì de los hombres de bien.
Sè prudente y no busques honores, èxitos ni riquezas mediante
acciones deshonrosas ni injustas.
Convèncete de ello; y no trates con hombres viles,
sino està siempre unido con los buenos;
bebe y come con aquellos, reùnete con aquellos
y sè grato a aquèllos cuyo poderìo es grande.
De los buenos aprenderàs cosas buenas;
pero si te juntas con los malos,
estropearàs incluso tu buen natural.
Aprende esta màxima y trata con los buenos,
y algùn día diràs que aconsejo bien a mis amigos.
(...)
Jamàs, oh Cirno, lleno de confianza deliberes en uniòn de un malvado
cuando quieras hacer una cosa importante;
por el contrario, por buscar al hombre de bien acepta
duros trabajos y aun recorrer, oh Cirno, con tus pies un largo camino.
No comuniques por entero tus proyectos a todos tus amigos:
Son pocos entre muchos los que tienen un caràcter leal.
Pon en pràctica tus proyectos importantes confiàndote en poca gente,
no sea que, oh Cirno, sufras un perjuicio irreparable.
Un hombre leal es digno de ser pesado con oro y con plata,
oh Cirno, en las terribles luchas civiles.
Pocos amigos hallaràs, oh Polipaides, que te resulten seguros
en situaciones de peligro; hombres que, poseedores
de un corazòn concorde con el tuyo, tengan ànimo para
tomar igual parte de los bienes y de los males.
Teognis.
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Voy a dar un consejo a todos los hombres:mientras de la juventud
se poseee la brillante flor,hay que tener pensamientos alegres,
disfrutar de las riquezas;pues ser de nuevo joven
los dioses no permiten ni hay liberaciòn de la muerte
para los mortales:la triste y funesta vejez
descubre nuestra naturaleza y se abraza a lo alto de nuestra cabeza.
Teognis.
-

¡Tù,mientras luzca el Sol,disfruta de los dones de la vida!
Que aunque dieras todos los besos,pocos darìas.
Pues lo mismo que las hojas deajron los pètalos marchitos,
que por doquier ves nadar esparcidos en las copas,
asì a nosotros,que ahora,enamorados,respiramos un gran amor,
tal vez el dìa de mañana nos depare la muerte.
(...)
Yo vì los rosales del oloroso Pesto,que vida prometìan,
yacer mustios bajo el viento sur de una mañana.
Propercio.
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No tengo nada de lo que pueda decir: esto es mìo.Lejos y muertos estan mis seres queridos, y ya no hay voz alguna que me hable de ellos.Mi negocio aquì en la tierra ha terminado. Emprendì la tarea pleno de voluntad,me desangrè en ella, y no he enriquecido el mundo en un solo cèntimo.Desconocido y solitario vuelvo a mi patria y vago por ella como por un vasto cementerio, donde tal vez me espere el cuchillo del cazador, a quien nosotros los griegos somos tan del agrado como la caza del bosque.
Hölderlin.
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9 de agosto de 1914
Anteayer, en el reconocimiento militar, admitido a filas y destinado al Segundo Regimiento de Artillería de Plaza en Cracovia. Salido de Viena ayer por la mañana. Llego a Cracovia en la mañana de hoy. Un amable alférez ha entregado a Trenkler, para que lo guarde, mi cuaderno grande de apuntes. ¡¿¿Podré trabajar ahora??! ¡Tengo muchas ganas de saber cómo será mi vida en el futuro! Las autoridades militares de Viena fueron de una amabilidad increíble. Millares de personas les pedían consejo a diario y ellas daban respuestas amables y detalladas. Cosas como ésas le animan tremendamente a uno, me recordaban las relaciones inglesas.
10 de agosto de 1914
Vestido de recluta. Pocas esperanzas de que pueda utilizar mis conocimientos técnicos. Para poder orientarme aquí lo que necesito muchísimo es buen humor y filosofía. Al despertarme hoy me sentía como en uno de esos sueños en los que, de pronto, vuelve uno a encontrarse sentado, de manera completamente absurda, en los bancos de la escuela. Desde luego es mucha también la comicidad de mi posición, y ejecuto los servicios más bajos con una sonrisa casi irónica. No trabajado. Esta situación es una prueba de fuego para el carácter, justo porque se necesita tanta fuerza para no perder el buen temple y la energía.
11 de agosto de 1914
Dormido mal (chinches). Tras haber hecho limpieza en la habitación, hemos desfilado hasta unos cuantos [—] viejos y nos han enseñado su manejo. Calor espantoso. El rancho es incomestible. Acaso en el futuro pernocte fuera del cuartel. Escrito a David. Tengo ya muchas ganas de recibir carta suya, para no perder la sensación del contacto con mi período anterior. No trabajado.
17 de agosto de 1914
¡Un hatajo de bribones! Los oficiales son las únicas personas simpáticas, y en parte son realmente muy finas. Nos vemos obligados a dormir en el suelo y sin mantas. Ahora estamos en Rusia. Las tareas pesadas han hecho que no note en absoluto mi sensualidad. Hoy no trabajado todavía. G. S. En la cubierta hace frío, y abajo hay demasiadas personas que charlan, dan gritos, huelen mal, etc.
18 de agosto de 1914
A la una de la madrugada me despiertan de repente. El alférez pregunta por mí y dice que he de acudir enseguida al reflector. «Sin vestirse.» Casi desnudo voy corriendo al puente de mando. Aire helado, lluvia. Estaba seguro de que iba a morir. Puse en funcionamiento el reflector y regresé a vestirme. Era [—] todo, Estaba terriblemente nervioso y gemía en voz alta. Sentí los horrores de la guerra. Ahora (a última hora de la tarde) ya me he recuperado del susto. Si no cambio de opinión, intentaré con todas mis fuerzas conservar la vida.

21 de agosto de 1914
El alférez y yo hemos conversado ya varias veces sobre todo lo divino y lo humano. Una persona muy simpática. Puede tratar con los peores granujas y ser amable con ellos, sin tolerar confianzas de ninguna clase. Cuando oímos hablar a un chino tendemos a considerar su habla como unas gárgaras inarticuladas. Quien sabe chino reconocerá en ellas el lenguaje. Así yo soy a menudo incapaz de reconocer al hombre que hay en el hombre, etc. Trabajado un poco, pero sin resultados.
¡¡¿Se habrá acabado ahora para siempre mi trabajo?!! ¡El diablo
lo sabrá! ¿Nunca más volverá a ocurrírseme nada? No tengo la más mínima «familiaridad» con ninguno de los conceptos de mi trabajo.
¡ ¡ ¡No VEO absolutamente nada! ! !
22 de agosto de 1914
Hace ya tres días que estamos parados en un banco cíe arena. Trabajo, a menudo con muchas interrupciones, sin el menor resultado. Aún no he logrado llegar a algo firme. Todo se disipa en humo. ; ;¡Pero ánimo!!!
25 de agosto de 1914
Ayer un día espantoso. A última hora de la tarde no quería funcionar el reflector. Cuando quise examinarlo, la tropa me molestó con gritos, berridos, etc. En el momento en que me disponía a examinarlo con más detenimiento me lo arrancó de las manos el jefe de nuestra sección. Me resulta imposible seguir escribiendo. Fue horrible. Una cosa he visto: no hay en toda la tropa ni un solo tipo decente. ¿Qué actitud habré de adoptar en el futuro frente a toda esta gente? ¿Debo sencillamente aguantarla? ¿Y si no quiero? Entonces tendría que vivir en una lucha constante. ¿Qué es mejor? En el segundo caso es seguro que me desgastaré con los roces. En el primero, tal vez no. Ahora llegará para mí un período enormemente difícil, pues de hecho ahora vuelvo a estar tan vendido y traicionado como lo estuve en otro tiempo en la escuela de Linz. Una sola cosa es necesaria: ser capaz de ver como un espectador todo lo que le ocurre a uno. ¡RECOGERSE! ¡Que Dios me ayude!
26 de agosto de 1914
Ayer me propuse no ofrecer resistencia, aligerar completamente mi exterior, por así decirlo, para dejar imperturbado mi interior.
29 de agosto de 1914
Cada noche estoy en el puente de mando hasta las tres y media de la madrugada aproximadamente. Sigo sin realizar plenamente mi propósito de pasividad total. Continúa resultándome espantosa la abyección de mis camaradas. Lo único que debo hacer, sin embargo, es permanecer tranquilo. Cada día trabajo algo, pero sin lograr aún auténticos resultados, aunque ya voy entreviendo algunas cosas.

2 de septiembre de 1914
Excepto ayer, cada noche al pie del reflector. Duermo durante el día. Este servicio me resulta agradable por cuanto, gracias a él, estoy menos expuesto a la maldad de mis camaradas. Ayer oímos hablar aquí de una enorme batalla que dura ya cinco días. ¡Ojalá fuera ya la batalla decisiva! Desde hace tres semanas, ayer fue la primera vez que me masturbé. Casi no noto en absoluto la sensualidad. Antes me imaginaba siempre que charlaba con un amigo, pero ahora esto no ocurre casi nunca. Cada día trabajo un poquitín. Estoy demasiado cansado y distraído. Ayer comencé a leer los comentarios de Tolstoi a los Evangelios. Una obra magnífica. Pero todavía no es para mí lo que yo esperaba de ella.
3 de septiembre de 1914
Ayer, trabajado, y no sin algunos resultados. Leído a Tolstoi con gran provecho.
5 de septiembre de 1914
Me encuentro en camino hacia un gran descubrimiento. ¿Pero llegaré a él? Noto mi sensualidad más que antes. Hoy he vuelto a masturbarme. Afuera hace un tiempo gélido y tormentoso. Estoy tumbado en el suelo sobre la paja y leo sobre una maletilla de madera (precio: 2,50 coronas).
6 de septiembre de 1914
La mayoría de mis camaradas siguen torturándome igual que antes. A propósito de esto continúo sin encontrar un comportamiento que resulte satisfactorio. Aún no me he decidido por una pasividad completa. Y es probable que esto sea una maldad; pues desde luego soy impotente frente a todas estas personas. Si me defiendo, me consumiré inútilmente.
8 de septiembre de 1914
Hoy a primera hora de la mañana me he enterado de que los rusos han tomado Lemberg. ¡Ahora sé que estamos perdidos! En los últimos cuatro días no he tenido servicio nocturno, ya que las noches eran muy claras. Trabajado mucho cada día y leído mucho los comentarios de Tolstoi a los Evangelios.
10 de septiembre de 1914
Mucho quehacer. Con todo, trabajado bastante, sin resultados concretos, pero no con el consabido temple desesperanzado.
12 de septiembre de 1914
Cada vez son peores las noticias. Esta noche habrá alerta rigurosa. Un poco más o un poco menos, trabajo a diario y con gran confianza. Una y otra vez me repito interiormente las palabras de Tolstoi: «El hombre es impotente en la carne, pero libre gracias al espíritu.» ¡Ojalá que el espíritu esté en mí! Por la tarde el alférez oyó disparos en las cercanías. Me puse muy nervioso. Es probable que nos pongan en estado de alerta. ¿Cómo me comportaré si se llega a disparar? No tengo miedo a que me maten de un tiro, pero sí a no cumplir correctamente mi deber. ¡Que Dios me dé fuerzas! Amén. Amén. Amén.
13 de septiembre de 1914
Hoy de madrugada hemos abandonado el barco con todo lo que en él había. Los rusos vienen pisándonos los talones. He asistido a escenas horribles. Llevo treinta horas sin dormir. Me siento muy débil y no veo ninguna esperanza externa. Si me llega ahora el final, ojalá que tenga una buena muerte, sin desmerecer de mí mismo. Ojalá que no me pierda nunca a mí mismo.
15 de septiembre de 1914
Anteayer por la noche escenas horribles: casi todo el mundo borracho. Ayer volvimos al «Goplana», que ha sido llevado a aguas del Dunajec. No he trabajado ni ayer ni anteayer. Lo intenté en vano, el asunto entero le resultaba extraño a mi cabeza. ¡Los rusos vienen pisándonos los talones! Estamos a dos pasos del enemigo. Me hallo de buen ánimo, he vuelto a trabajar. Cuando mejor puedo trabajar ahora es cuando estoy pelando patatas, Siempre me presento voluntario para hacerlo. Es para mí lo mismo que fue para Spinoza el pulir lentes. Mis relaciones con el alférez son mucho más frías que antes. ¡Pero ánimo! ¡Quién no es abandonado por el genio. ..!. ¡Dios sea conmigo! Ahora se me presentaría la ocasión de ser una persona decente, pues me enfrento cara a cara a la muerte. ¡Que el espíritu me ilumine!
16 de septiembre de 1914
La noche transcurrió tranquila. Por la mañana oído un intenso fuego de cañones y de fusiles. Es muy probable que estemos perdidos sin remedio. El espíritu sigue asistiéndome, ¿pero no me abandonará en el trance supremo? ¡Espero que no! ¡Lo único que ahora hay que hacer es reportarse y ser valiente! (Nueve de la noche). Lluvia torrencial. El hombre es impotente en la carne y libre gracias al espíritu, Y únicamente gracias a él. Por la noche no trabajado nada.
Ludwig Wittgenstein ("Diarios Secretos" / fragmento).
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